Cuando hace unos días me informaron que el tema de mi charla era intentar un ensayo de explicación de la situación económica actual de la Argentina, consideré que el tiempo que me habían asignado era excesivo, porque el tema se puede resumir en unas pocas frases.

  • Estamos mejor que antes. Pero peor que países que históricamente estuvieron peor que nosotros.
  • En términos relativos, hemos perdido posiciones, con el resto de los países del mundo y aún comparados con América Latina, en los últimos 7 años.
  • Desde el punto de vista estratégico en economía, el foco en el presente, provoca auto generar la condición subalterna del futuro.

Considero que, con lo anterior, he agotado el tema de mi charla y de las 3 frases que he pronunciado, puedo soportar las 2 primeras con estadísticas de fuentes irreprochables.

No obstante ello, si fuera un economista de renombre, cosa que no lo soy, probablemente me sentiría influenciado a no pronunciar las frases anteriores, puesto que temería ser alcanzado por un “rayo cuasi divino”, tal como le ocurre a todo mortal que osa no alabar el estado actual de cosas en Argentina. Cabe destacar que, por ahora, los rayos aludidos no son mortales, pero mortifican.

En mi caso, debo confesar que me siento abrumado por mis errores en los pronósticos, en general y por los siguientes en particular:

  • En 2002, estimé que el valor del dólar sería muy superior a $ 4.
  • En 2004, estimé que el mundo no admitiría la oferta argentina y que por lo tanto, el default no sería gratis.
  • En 2005, estimé que Cristina Kirchner, no podía triunfar en Buenos Aires, pese a ser una excelente senadora por Santa Cruz.
  • En 2006, luego de la “toma de la Corte, por parte del gobierno”, estimé que no se atreverían a tomar el Consejo de la Magistratura.

Pese a todo, sigo considerando que:

El controlar el valor del dólar a través de establecer una convertibilidad sucia, significó confesar los propósitos subalternos que tuvo la devaluación de principio del año 2002. Si se hubiera mantenido el régimen anterior, hoy (enero 2007) el valor del dólar sería [1] (0.5 * $1 + 0.5 * $4.06 = 0.50 $ + 2.03 $ = $ 2.53) levemente superior al que percibe un exportador agropecuario. Esta ficción sólo sirve para evaluar el mérito de la decisión asumida el 6/01/2001.-

Esto significa que hemos producido la devaluación e incurrido en el tremendo costo de pérdida de vidas y de personas arrojadas a la miseria, simplemente para justificar las retenciones y el impuesto a los débitos, que producen el superávit tan elogiado por el gobierno, que en el fondo sólo sirve para financiar aumento de gasto y generar fondos manejados al margen de la legislación.

El default no ha sido ni será gratis para la Argentina. Lo pagarán nuestros hijos y nietos, con la falta de inversión, que provocará un futuro de subdesarrollo que deteriorará la calidad de vida. Admiro a hombres como Carlos Pellegrini, llamado “piloto de tormentas”, que sostuvo “…el día que dejemos de pagar no seremos nada ni nadie. Seremos una nación sin crédito y sin honra.” El tiempo demostró que gracias a su fortaleza de ánimo y de principios, Argentina accedió a la época de mayor crecimiento e inversión externa de toda su historia.

Estoy convencido que la pésima Constitución de 1994, debe ser cambiada. No sólo por su record mundial de ser la única constitución con fe de erratas, sino porque permite los “travestismos” a que nos tienen acostumbrados los políticos argentinos, que se anotan en cualquier distrito y dejan a las encuestas prefabricadas y a la propaganda sin ningún control, pese a lo establece la legislación, la tarea de obtener los votos, que requieren para usufructuar el poder.

Quizás suene a idealismo, pero mi convicción es que no debe el Poder Ejecutivo, controlar un organismo que evalúa la conducta de los jueces. Este, como muchos otros casos, en algún momento provocará el juzgamiento, si no judicial, sí histórico, no solo del Gobierno Central, sino de la oposición que no cumple su rol.

En mis largos períodos de pensamiento sobre el tema, he llegado a la conclusión de que tengo poco para decir de economía, porque la pregunta no es: ¿Cuál es la explicación de la situación económica actual del país? sino: ¿Qué nos pasa?

En mi opinión y aquí estoy abandonando el seguro camino de la técnica, para pasar al incierto camino de la sociología y de la ética, lo que nos ocurre y cual es su causa, corresponde a la índole del ser humano.

Si en vez de hablar del gobierno de Kirchner, nos referimos a los gobiernos de Alfonsín, Menen y De la Rúa, la respuesta es la misma. De ninguna manera admito que el actual gobierno sea mejor o peor que los anteriores, puesto que todos se han comportado en forma correspondiente a la índole del ser humano.

Trataré de explicar mi tesis, de forma simple y sencilla. Nos tomará apenas unos minutos, que emplearé en contar una historia real.

La historia comienza en 1816, momento en que se forma en E.E.U.U. la Sociedad Norteamericana de Colonización, con el fin de encontrar un lugar en el mundo para los negros liberados. Es decir que la sociedad americana, aunque preparada para abolir la esclavitud, no estaba dispuesta a integrar a los negros como iguales, o por lo menos creía que esto no era lo adecuado.

El primer intento de colonización fue Sierra Leona, en Africa, que fracasó en 1815. Seis años después, los representantes de E.E.U.U. consiguieron el territorio situado en Cabo Mesurado, en la desembocadura del río San Pablo, en Africa y los primeros liberianos, dirigidos por Jehudi Ashmun, representante de la organización, comenzaron a asentarse en 1822 cerca de su futura capital : Monrovia. Es interesante destacar que el nombre de esta capital conmemora al Presidente norteamericano Jacobo Monroe, quien gobernó durante todo este período, desde 1816 hasta 1825.

En 1847 se constituye la primera república independiente de Africa. Los fundadores dotaron a Liberia de una constitución y de una bandera modeladas a partir del país de origen. Así nace Liberia, el país de la libertad, producto de la discriminación americana hacia sus propios hijos negros.

“El amor a la libertad nos trajo aquí”, reza el escudo liberiano.

Sin embargo, la utopía de la libertad se traduce en una paradoja. Los recientemente libertos consolidan su poder esclavizando a las etnias originarias. En este punto se evidencia el límite del proyecto norteamericano: los negros africanos no son todos iguales.

Los liberianos descendientes de los antiguos esclavos procedentes de EE.UU. gobernaron y llevaron las riendas del país durante la mayor parte de la historia.

En la década de 1970 Liberia se desligo de su dependencia tradicional de los EE.UU. En 1974 aceptó ayuda de la URSS y en 1978 hizo acuerdos con la Comunicad Europea. La política interior no siguió un cauce adecuado y en 1979 la revuelta por el precio del arroz paralizó al país. En 1980 la oposición logró motorizar un golpe militar que derrocó y ejecutó a las autoridades, con el liderazgo de Samuel Doe. [2]

En la década de 1980 se proscriben los partidos políticos y se suspende la constitución. Fueron años de violenta compulsión que provocaron la intervención de los EE.UU. que obligaron a convocar elecciones que reafirmaron el poder de Doe.

Para mediados de la década el gobierno debió enfrentar dos golpes militares y en 1989 otra revolución, liderada por Charles Taylor, ocasionó la muerte del presidente y de no menos de 4.000 ciudadanos.

Para 1993 las victimas de la guerra civil ascendían a 150.000.

La lucha se mantuvo hasta 1997, cuando Taylor triunfó en las elecciones presidenciales obteniendo el 75,3 % de los votos. En ese momento nació un fuerte movimiento de oposición que provocó en 2003, la renuncia de Charles Taylor.

Una de las características más horrendas de la guerra en Liberia es que se utilizan niños como soldados. [3]

Actualmente Liberia es gobernada desde el mes de noviembre de 2005, por una mujer, Ellen Jonson Sirleaf. El país padece falta de electricidad desde hace más de doce años y la aspiración es recuperar el suministro del fluido en algunos lugares públicos como hospitales. El comercio no opera en forma regular y las clases se encuentran suspendidas en forma casi permanente. En estas condiciones un país, carece de estado y esta situación es inviable. Pese a todo esto, los políticos se aprestan a “celebrar” el 160º aniversario de la fundación e independencia de Liberia. [4]

Olvidé antes mencionar que el término índole, significa en castellano, la condición e inclinación natural propia de cada persona o grupo de personas.

Mi interpretación de la historia que hemos contado es que una nación o un país, en este caso Liberia, no se constituye por la posesión de un territorio, ni por una constitución, ni por una bandera o escudo, ni por la cultura de sus habitantes, ya que todos estos elementos los poseían los libertos fundadores del nuevo país, sino por una comunidad de espíritu, creencias, fe en los principios morales y un conjunto de conductas valiosas para la sociedad, que la población aprecia.

A mi me sorprendió profundamente que el proyecto de un país de hombres libres, comenzara con la implantación de la esclavitud, en la cual los esclavos liberados se convirtieron en los amos. Sin embargo, esta conducta es humana.

Los valores y los principios no son relativos sino absolutos. Es importante el derecho de defensa en juicio, pero no en mi caso, sino en el de mi agresor.

Es importante el derecho humano, pero no en mi caso, sino en el de quién violó mi derecho humano. Normalmente no lo entendemos así. Nos ocurre lo mismo que a los libertos de África.

Esto refleja la índole del ser humano. Cuando se comprende esto, entonces claramente se comprende la sucesión de acontecimientos que ocurrieron en Liberia y que llevaron a la situación actual.

La base fundacional de una nación está constituida por los valores compartidos y por las creencias que generan a estos, sostenidas por las mayorías.

El valor libertad no significa mi libertad, sino la libertad del otro además.

El valor vida no significa que yo no muera, sino que tampoco muera el otro.

Los libertos se mintieron a si mismos al diseñar su escudo y esto provocó el cisma que hoy vive Liberia.

Arquetipo del decremento de la calidad de vida

He leído a Carolina Ortiz Lledo y a Paúl Richards, investigadores especializados en los conflictos de Liberia, quienes mencionan las actitudes favorables a los intereses de las multinacionales, por parte de los gobernantes, como elementos que ayudaron a provocar la crisis.

Creo que, las anteriores, sin duda han sido variables del proceso, pero no creo que sean las principales, que insisto son la falta de valores y de creencias valiosas, las que provocan además que los gobernantes negocien a espaldas de los intereses de las naciones.

Tampoco podemos dejar de mencionar la importancia de la voluntad popular en las grandes definiciones políticas de los pueblos, como el caso de establecer la esclavitud o bien elegir a los gobernantes o llevar a cabo una guerra civil.

Creo que vale la pena desarrollar en extenso estas ideas. Utilizaremos el caso de Liberia, pero vale para Argentina, porque las conductas son arquetípicas.

Es necesario suministrar una breve explicación del diagrama. [5]

El proceso dinámico de los grupos, establece un estado de equilibrio entre las fuerzas antagónicas que se encuentran en juego.

En el estado de bienestar social, se contraponen las fuerzas de los actos propios legales, de cada actor, con los actos propios ilegales. (APL versus API)

Se entiende por un acto legal, aquel que además de buscar el beneficio del que lo lleva a cabo, no deteriora ningún derecho de otra persona y tampoco incumple ninguna obligación legítimamente contraida. Además de estas características, el acto es llevado a cabo de esta manera, en forma espontánea y voluntaria. Este tipo de actos son aquellos que poseen alta calidad de valor social, además de cumplir los requerimientos económicos y financieros, propios y naturales de los actos llevados a cabo en un entorno social. Estos actos respetan los pactos naturales de convivencia y derecho humano y deberían de ser establecidos como megaobjetivos de todas las organizaciones.

Veamos un ejemplo concreto

Es razonable y conveniente que exista una fuerte industria, que fabrique los productos que la sociedad moderna requiere, a condición de que se cumplan una serie de normas que constituyen un pacto de sobrevivencia de la especie humana como tal. Esto es lo que se denomina:

Decálogo de la empresa valiosa

No deteriorar el medio ambiente
No atentar de ninguna manera contra la salud pública
Proveer un saludable y agradable ambiente de trabajo al personal
Proveer un salario mínimo tal que permita al personal, a la largo de su período de trabajo en la empresa, proveer de educación, salud, vivienda, alimentación y esparcimiento adecuado a su familia.
Brindar productos de la más alta ecuación costo calidad, a sus clientes
Llevar a cabo un vigoroso proceso de investigación y desarrollo
Brindar beneficios a su personal en relación con las utilidades líquidas y realizadas que genere.
Constituir una excelente inversión para los inversores
Cumplir en tiempo y forma con sus obligaciones impositivas, con conciencia cívica de que el pago de impuestos es el precio a pagar por vivir en sociedad civilizada.
Mantener un comportamiento, en todo sentido, con sentido ético y moral. [6]

Se denominan actos propios ilegales, a los que no cumplen en todo o en parte, con el anterior decálogo.

Estamos utilizando el término legal que significa prescripto por ley y conforme a ella, en su segunda acepción que significa verídico, puntual, fiel y recto en el cumplimiento de las funciones.

De esta manera comprendemos con el término legal a las costumbres reconocidas como valiosas por la sociedad y no solo a lo legislado.

Cuando los APL (Actos Propios Legales) generan beneficios legítimos, esto produce una honda satisfacción, lo cual refuerza el respeto por los límites legales y este respeto por los límites legales, por parte de los que los pueden quebrar, genera bienestar social. Este proceso se refuerza en cada ciclo, generando cada vez mayor respeto y esto a su vez aumentando el bienestar social, lo que provoca que la sociedad en su conjunto y cada individuo, desarrollan selectivamente y en forma exclusiva APL, lo que genera beneficios legítimos cada vez mayores, lo cual a su vez provoca un aumento del respeto por los límites legales.

Cuando ocurre tal como ha sido descripto, se lo denomina proceso reforzador virtuoso y se lo puede apreciar en los últimos 30 años en Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Mas recientemente en Irlanda, si bien en este último país no ha transcurrido el tiempo suficiente para ser considerado sustentable.

Existe un razonamiento adicional que debemos hacer en el caso del ejemplo que hemos expuesto del Decálogo de la Empresa Valiosa.

¿Qué obligación tiene el cliente de una empresa? Este es un tema en debate actualmente en los EE.UU. y se lo considera un tema opinable.

En mi opinión, un cliente tiene varios deberes como tal y uno de ellos es el de fomentar y cuidar a las empresas valiosas.

NO es lícito para abaratar el precio que se abona por un producto, comprar los de empresas que utilicen mano de obra infantil, o que deterioren el medio ambiente o que contribuyan a la exterminación de especies.

El consumidor debe comprender que comprar productos de estas empresas es una conducta tan criminal como la conducta de los directivos de las empresas, aunque la legislación no tipifique a la conducta como delito. [7]

El proceso reforzador virtuoso es el que se ha llevado a cabo en los últimos 30 años en el llamado primer mundo. Lamentablemente esta característica no ha participado del proceso denominado de globalización, lo cual en mi opinión es causado a que en el primer mundo, se posee un acendrado sentido ético nacional, pero se carece del sentido ético global. Esto es parecido a lo que les ocurrió a los libertos en África.

Cuando ocurre lo inverso se denomina proceso reforzador negativo y contrariamente a lo que la lógica podría suponer, no tiene piso. Siempre se puede estar peor. Esto lo demuestran los casos recientes de Haití, Liberia e Irak

En un estado ideal, el proceso reforzador virtuoso, se demora y finalmente se detiene cuando existe un factor limitante, que normalmente son las ambiciones desmedidas, para satisfacer las cuales los actores llevan a cabo los actos propios ilegales, los cuales si tienen aceptación social, disminuyen el respeto por los límites legales, lo cual demora y finalmente invierte el proceso reforzador.

Debemos comprender que esto ocurre en el proceso compensador el cual no es advertido, porque es no obvio. Las personas no se dan cuenta, no comprenden la dimensión de sus actos y nadie supone las tremendas consecuencias que pueden acarrear las acciones u omisiones, en que incurre.

Imaginemos la vida en Liberia en 1827. Los libertos evidentemente eran personas con una capacidad superior a las etnias nativas. Su mayor capacidad les hacía prevalecer y aunque eran una minúscula minoría, llevaron a cabo un proceso similar al de los conquistadores de América y dominaron a los nativos. Probablemente nunca pensaron en hacer esclavos, sino que probablemente “educaron a indígenas” para desarrollar servicios, que no eran gratos para ellos y de esto a la esclavitud media un paso. Socialmente se justificaron en que les brindaban educación, salud, idiomas y les enseñaron a vestirse.

Pero la educación era mera capacitación funcional para el servicio, la medicina era para curar enfermedades que antes no padecían, el idioma sólo servía para hablar con los amos y la vestimenta tapaba una desnudez que a ellos no ofendía.

Nadie advirtió que hacía algo no correcto, simplemente porque su conducta gozaba de aceptación social. Lo tremendo fue la aceptación social de una conducta no apropiada.

Es importante comprender que la aceptación social de una conducta inapropiada provoca ineludiblemente el deterioro del bienestar social y que mis acciones (tomar a mi servicio un ser humano) o mis omisiones (no repudiar socialmente la conducta de tomar a mi servicio a un ser humano) provocará un cataclismo social.

Pequeños actos pueden desencadenar grandes cataclismos.

En administración se denomina zona de apalancamiento a los lugares correctos de una estructura social, donde aplicando pequeños actos se pueden producir grandes resultados valiosos.

En este arquetipo la zona de apalancamiento es la aceptación social de conductas no éticas.

Existe un listado de acciones, de los gobernantes, que no deberían de contar con aceptación social, por parte de la población.

DECÁLOGO DE UN ESTADO MAL GOBERNADO [8]

  1. Designación de funcionarios vinculados al poder o incapaces para el puesto
  2. Malgastar los fondos públicos
  3. Comisión de delitos
  4. Provocar o promover la división social o distorsionar la historia
  5. Asumir la suma del poder o propiciarlo
  6. Recaudar impuestos inicuos
  7. Los gobernantes no deben mentir a los gobernados NUNCA
  8. Utilizar fondos ó recursos públicos para beneficio del gobernante.
  9. No cumplir con los deberes básicos de un estado
  10. No existencia de división de poderes en el estado
  1. Educación
  2. Salud
  3. Seguridad policial
  4. Justicia y respeto a las garantías del debido proceso
  5. Libertad cultural y religiosa
  6. Infraestructura vial, energética y de obras públicas
  7. Seguros de vida y de retiro
  8. Adecuada administración económica y del patrimonio público
  9. Garantizar igualdad de oportunidades para todos
  10. Promover la educación social y la difusión de los valores

Sin lugar a dudas, casi todas estas acciones se han llevado a cabo en Liberia y también algunas de ellas en casi todos los países del mundo, incluso el primer mundo.

Pero también sin lugar a dudas, cada vez que se realizó una acción de las descriptas, disminuyó la calidad de vida del país. Lo lamentable es que cuando se realizan estas acciones, existe aceptación social que lo PERMITE Y POSIBILITA

COROLARIO

Estimado lector, creo que le hemos suministrado una herramienta valiosa. Evalúe los actos del gobierno de su país y si los mismos se encuadran en el listado del decálogo anterior, su país está mal gobernado.

No caben ni sirven excusas o razones de ningún tipo.

  • En la próxima votación, Ud. tiene la oportunidad de solucionar el problema.
  • Si no lo hace Ud. se convierte en el problema.

CONCLUSIONES

Espero que a Uds. les haya parecido tan impactante la historia de Liberia, como a mí. Inicialmente me atrapó por el tema de la esclavitud, pero luego cuando leía, lo comparaba con la historia de nuestro país y me emocionó la coincidencia.

Piensen que yo he pasado toda mi vida de frustración en frustración porque ninguno de los gobiernos que he “padecido” en mi vida tuvo un adecuado comportamiento ético.

Todos trataron de hacer la vida más fácil a los argentinos, tratando de evitarles esfuerzos, pero sólo lograron hacerles la vida más difícil.

Ninguno entendió, que los pueblos que constituyen naciones desarrolladas lo lograron, porque se han esforzado.

Todos los gobiernos han cometido actos que incurren en el Decálogo de un Mal Gobierno, pero casi todos han recibido apoyo de la mayoría del pueblo y en ningún caso quienes los han votado, luego les han reprochado los actos ejercidos.

El pueblo siempre ha sido un espectador impávido, concurriendo a las urnas cada vez que lo llamaron para elegir políticos tradicionales, sin ejercer su responsabilidad de elegir con eficacia y sancionar conductas indeseadas.

Pero esta actitud, no solo ocurre en el gobierno, sino en todas las otras manifestaciones de vida cívica. La civilidad no tiene participación, porque no se la otorgan y porque no la reclama.

La nación argentina padece del “síndrome del mesías”. Sufre las consecuencias de los malos gobiernos que ella misma elige, pero asume que no puede hacer nada por cambiar la situación y entonces se resigna, con la esperanza de que llegue quien la salvará de la opresión, de quienes ella ha elegido y a quienes no ha cambiado ni evaluado, cuando tuvo la oportunidad.

Hechos que muestran la tremenda atonía de la Argentina [9]

  • En 2005, en Argentina, Missing Children, ha denunciado la desaparición de + 2.400 niños, de los cuales + 10 % continúa desaparecido. Sin embargo, ninguno de ellos ha obtenido el status de desaparecido, reservado sólo para activistas o víctimas de la lucha política.
  • En Argentina, el 4 % de los contribuyentes genera el 90 % de la recaudación, mientras que el 81 % de los monotributistas y pequeñas empresas registra sólo el 3 % de las ventas declaradas a la AFIP. Es posible que en Argentina todo funcione al revés que en el mundo, pero es más posible que en la Argentina todo se realice al revés que en el mundo.
  • En Argentina, en los últimos 10 años han muerto en accidentes viales + 70.000 personas. Esto equivale a la población de una ciudad como Azul. Sin embargo no se ha desarrollado ningún plan integral para disminuir los accidentes viales. En el mismo período España ha reducido las muertes en accidentes viales en – 3.000 por año.

La atonía es la característica de la índole del ser humano en Argentina.

Su estado o condición es la resultante de su visión compartida o de la falta de ella, de su falta de capacidad como nación para establecer el estado futuro que construirá, de su continuo escape del esfuerzo como forma propia y normal de procurar la mejora de la calidad de vida y de su resignación ante la falta de futuro para sus hijos.

Este proceso sólo se detendrá cuando muchas personas comprendan y decidan que cada uno de nosotros debe decir basta a presente estado de cosas y no sirve culpar al vecino, al gobierno, al mundo, sino que los únicos responsables somos nosotros.

Los argentinos en forma continua juzgamos el pasado y así los restos de Rosas, no podían, hasta hace unos años, descansar en América.

¡Basta de ocultar con la trágica revisión del pasado, la trágica visión del presente, que nos hemos procurado, nosotros mismos!

Profesor Dr. Obdulio Durán

Profesor titular de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales

Charla brindada en el Salón de Reuniones Plenarias, del C.E.M.R.A en Enero 2007.-

Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo.

[1] Cálculo del valor nominal de paridad del peso, según la normativa vigente hasta el 31/12/2001

[2] The Perspective – Página web sobre Liberia Amadeus Global Travel – Travel View

Superficie 99.067 km   Habitantes 2.771.901     Moneda D. Americano         Idioma Inglés

Religión : Religiones tribales 34 % + Musulmana 25 % + Cristianos 23 % + Sin religión 18 %

[3] Amnesty International, Liberia, Recomendations to the security council and special representative of the secretary general.

[4] Carolina Ortiz Lledó, La desintegración en Liberia, 1996 – www.rebelion.crg

Carolina Ortiz Lledó, Historia de un país utópico – 22 de julio de 2003 – BBC News, www.bbc.com.uk

[5] Peter Senge, La Quinta Disciplina, Pensamiento Sistémico – Arquetipos

[6] Basado en La Empresa Viviente, de Aries de Geus, Ediciones Gránica, Barcelona, 2004

[7] Obdulio Durán, Cómo Crear Valor, Editorial El Escriba, Buenos Aires, 2006

[8] Basado En Busca de la Competitividad, Obdulio Durán, Editorial Distal, Buenos Aires, 1999

[9] Derivado del griego. Significa falta de energía, vigor, fuerza. Se utiliza para demostrar la falta de valores morales y de principios. Es propia de los pueblos dominados y la condición que hace sustentable la dominación, por parte de los invasores.

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